Construir la vida parte del deseo de llegar mañana a una meta sabiendo que vamos a encontrar muchas cosas en el recorrido, entre alegrías y tristezas, entre triunfos y fracasos; entre abundancia y escasez!
¿Cómo llegué aquí a donde he llegado? Todo lo recuerdo muy bien, gracias a la Divina Providencia y desde esta memoria que me acompaña siento que he aprendido a vivir y que lo que he aprendido ha sido en la gran escuela de la vida donde en algunos momentos me perdí de salón y donde muchas veces no quise aprovechar las clases, pero en donde, en definitiva, he tomado conciencia que solo a mí me corresponde caminar y construir esta senda, esta existencia desde aquellas fortalezas que tengo y reconociendo al máximo todas mis debilidades para poder saber sobre qué tomar para adquirir más carácter y qué dejar para ser más emprendedor.
Yo creo por convicción en un Ser Supremo que por compartir su amor se ha metido en la empresa de darme responsabilidades y buscar la manera de tenerme mucha confianza dándome total libertad y conciencia. Desde ese creer es que tengo una fe definida y comprometida siguiendo a una Persona que se ha constituido, más que nunca, en estos últimos años en el reto para construir lo que me falte de mi existencia. Esta persona es Jesús de Nazaret quien con su persona y su mensaje integral me lleva a seguirlo como Maestro de vida y a asumir en mi vida los valores que él vivió y predicó como consecuencia de su amor a su Padre Dios y al mismo tiempo al cumplimiento voluntario de su voluntad.
Puedo decir que veo mi fe como una manera de vivir en una gran comunidad mundial, donde debo respetar los derechos y deberes de los demás y donde al mismo tiempo debo procurar no dejarme resentir por lo que no salga bien del trato de los demás hacia mí, ni de aquello que a mí no me salga como lo tenía planeado, pues mi mayor reto está en buscar ser feliz sabiendo que antes que esperar que me den está el saberme dar a los demás sin esperar, en lo posible, nada a cambio y que debo partir de un esfuerzo por comprenderme a mí mismo sabiendo que soy un ser único y que debo cumplir una misión con mi existencia.
El Amor.
Me enseñaron que debo amar al Señor mi Dios y Jesucristo me dice que lo debo amar "con toda mi mente, con todo mi corazón, con todo mi ser y con toda mi alma" y creo que eso es lo que me ha llevado a entender mejor al Señor y desde donde me entiendo mejor para lograr proyectarme e ir alcanzando las metas que me he propuesto.
Quizás en otro tiempo yo veía esto como tan dogmático y tan alejado de mí que ni siquiera me daba cuenta que tocaba totalmente mi esencia y que ese querer al Señor implicaba inicialmente el saberme amar como la persona que soy y desde la cual debo iniciar para lograr bien el recorrido de mi vida.
¡Así es! Si busco amar al Señor, a ese "Dios Omnipotente", pero antes que todo eso, al Padre y Señor mío, necesito inicialmente saber amarme conociéndome al máximo para no ignorarme en nada y así no desear nada negativamente de los demás y menos, querer imponer a los demás lo que me parece. Es por eso que aplico el mismo principio que me pide Jesucristo para ese Dios que es Amor. He procurado amarme con todo mi corazón, con toda mi alma, con todo mi cuerpo y con toda mi mente y creo que en parte lo he logrado, sobre todo aceptando ciertas cosas que creía o veía negativas en mí y que por eso "despreciaba" de mí, en mi humanidad.
Me siento tan feliz de ser lo que soy que ya no necesito estar saliendo para desestresarme o para desaburrirme pues no encuentro razones para estresarme o para aburrirme; me siento muy bien siendo quien soy y donde estoy, al igual que con quienes estoy.
Es cierto: no es algo que se alcance de la noche a la mañana, pero es algo que se va construyendo como toda buena edificación, viendo crecer cada instante y a veces hasta lentamente, aquello que uno sueña alcanzar pronto.
Creo que un trabajo fuerte es comenzar a amarse uno tal y como es ya que inicialmente cree que es seguir con los defectos o seguir gruñendo con uno y con los demás a cada instante, pero es todo lo contrario: es comenzar a entender la vida y a mirar todo con novedad y al mismo tiempo a contemplar cada hecho, cada ser, cada acontecimiento cono algo que nunca he visto o como algo que satisface mi ser.
Una vez se llega a cierto punto comienza uno a ver en el otro "AL OTRO YO" que requiere de mi atención y al mismo tiempo de mi comprensión. Un "otro yo" que merece respeto en lo que esa persona es y al mismo tiempo a saberla comprender en todo lo que ella tiene de individualidad.
Por otro lado surge un deseo inmenso de trascendencia que lo lleva a uno a mirar a Dios no como a ese ser que está distante, sino a ese ser maravilloso que siempre piensa en mí y que por eso camina a mi lado silencioso respetando mi libertad y mi conciencia como muestra de su infinito amor hacia mí!
Es así como uno se vuelve más sensible, pero al mismo tiempo mira más los momentos como trascendentes antes que simple búsqueda de lo momentáneo, lo cual lleva a que uno deguste mejor cada instante de la propia existencia y del compartir con los demás!!
¿Cómo llegué aquí a donde he llegado? Todo lo recuerdo muy bien, gracias a la Divina Providencia y desde esta memoria que me acompaña siento que he aprendido a vivir y que lo que he aprendido ha sido en la gran escuela de la vida donde en algunos momentos me perdí de salón y donde muchas veces no quise aprovechar las clases, pero en donde, en definitiva, he tomado conciencia que solo a mí me corresponde caminar y construir esta senda, esta existencia desde aquellas fortalezas que tengo y reconociendo al máximo todas mis debilidades para poder saber sobre qué tomar para adquirir más carácter y qué dejar para ser más emprendedor.
Yo creo por convicción en un Ser Supremo que por compartir su amor se ha metido en la empresa de darme responsabilidades y buscar la manera de tenerme mucha confianza dándome total libertad y conciencia. Desde ese creer es que tengo una fe definida y comprometida siguiendo a una Persona que se ha constituido, más que nunca, en estos últimos años en el reto para construir lo que me falte de mi existencia. Esta persona es Jesús de Nazaret quien con su persona y su mensaje integral me lleva a seguirlo como Maestro de vida y a asumir en mi vida los valores que él vivió y predicó como consecuencia de su amor a su Padre Dios y al mismo tiempo al cumplimiento voluntario de su voluntad.
Puedo decir que veo mi fe como una manera de vivir en una gran comunidad mundial, donde debo respetar los derechos y deberes de los demás y donde al mismo tiempo debo procurar no dejarme resentir por lo que no salga bien del trato de los demás hacia mí, ni de aquello que a mí no me salga como lo tenía planeado, pues mi mayor reto está en buscar ser feliz sabiendo que antes que esperar que me den está el saberme dar a los demás sin esperar, en lo posible, nada a cambio y que debo partir de un esfuerzo por comprenderme a mí mismo sabiendo que soy un ser único y que debo cumplir una misión con mi existencia.
VIRTUDES TEOLOGALES
Desde las Virtudes Teologales que fueron aprendidas de una manera más doctrinal que vivencial, gracias al al Señor, he tomado conciencia de aspectos que son importantes para construirme y permitir que los demás sean felices y se construyan al lado mío.El Amor.
Me enseñaron que debo amar al Señor mi Dios y Jesucristo me dice que lo debo amar "con toda mi mente, con todo mi corazón, con todo mi ser y con toda mi alma" y creo que eso es lo que me ha llevado a entender mejor al Señor y desde donde me entiendo mejor para lograr proyectarme e ir alcanzando las metas que me he propuesto.
Quizás en otro tiempo yo veía esto como tan dogmático y tan alejado de mí que ni siquiera me daba cuenta que tocaba totalmente mi esencia y que ese querer al Señor implicaba inicialmente el saberme amar como la persona que soy y desde la cual debo iniciar para lograr bien el recorrido de mi vida.
¡Así es! Si busco amar al Señor, a ese "Dios Omnipotente", pero antes que todo eso, al Padre y Señor mío, necesito inicialmente saber amarme conociéndome al máximo para no ignorarme en nada y así no desear nada negativamente de los demás y menos, querer imponer a los demás lo que me parece. Es por eso que aplico el mismo principio que me pide Jesucristo para ese Dios que es Amor. He procurado amarme con todo mi corazón, con toda mi alma, con todo mi cuerpo y con toda mi mente y creo que en parte lo he logrado, sobre todo aceptando ciertas cosas que creía o veía negativas en mí y que por eso "despreciaba" de mí, en mi humanidad.
Me siento tan feliz de ser lo que soy que ya no necesito estar saliendo para desestresarme o para desaburrirme pues no encuentro razones para estresarme o para aburrirme; me siento muy bien siendo quien soy y donde estoy, al igual que con quienes estoy.
Es cierto: no es algo que se alcance de la noche a la mañana, pero es algo que se va construyendo como toda buena edificación, viendo crecer cada instante y a veces hasta lentamente, aquello que uno sueña alcanzar pronto.
Creo que un trabajo fuerte es comenzar a amarse uno tal y como es ya que inicialmente cree que es seguir con los defectos o seguir gruñendo con uno y con los demás a cada instante, pero es todo lo contrario: es comenzar a entender la vida y a mirar todo con novedad y al mismo tiempo a contemplar cada hecho, cada ser, cada acontecimiento cono algo que nunca he visto o como algo que satisface mi ser.
Una vez se llega a cierto punto comienza uno a ver en el otro "AL OTRO YO" que requiere de mi atención y al mismo tiempo de mi comprensión. Un "otro yo" que merece respeto en lo que esa persona es y al mismo tiempo a saberla comprender en todo lo que ella tiene de individualidad.
Por otro lado surge un deseo inmenso de trascendencia que lo lleva a uno a mirar a Dios no como a ese ser que está distante, sino a ese ser maravilloso que siempre piensa en mí y que por eso camina a mi lado silencioso respetando mi libertad y mi conciencia como muestra de su infinito amor hacia mí!
Es así como uno se vuelve más sensible, pero al mismo tiempo mira más los momentos como trascendentes antes que simple búsqueda de lo momentáneo, lo cual lleva a que uno deguste mejor cada instante de la propia existencia y del compartir con los demás!!



No hay comentarios:
Publicar un comentario